Hacer visible cómo se aprende y cómo se decide: una arquitectura de evidencia desde el IFE Living Lab

Por qué leer este artículo

Por qué leer este artículo

Porque muestra cuándo la innovación deja de ser un proyecto y se convierte en capacidad institucional

Tres razones para seguir: el artículo conecta evidencia, metodología, equipo, contexto y transferencia en una misma arquitectura de trabajo.

1

Redefine qué cuenta como evidencia

No basta con medir productos finales. El texto propone observar procesos, decisiones y experiencias para construir inferencias más defendibles sobre cómo se aprende, se actúa y se decide.

2

Explica por qué un Living Lab es una arquitectura de articulación

Su valor no está en la tecnología aislada, sino en conectar problemas reales, investigación, metodología, datos, actores y transferencia para producir soluciones utilizables.

3

Convierte proyectos distintos en una gramática común

Aula, práctica docente, XR, desempeño profesional y diseño institucional comparten reglas que permiten acumular conocimiento, reutilizar métodos y transferir lo aprendido.

Pregunta de fondo ¿Qué hace que una innovación deje de ser una experiencia aislada y se convierta en conocimiento que otros pueden usar?

Una pregunta de partida

Durante años hemos transformado la manera de enseñar. Hablamos de competencias, de aprendizaje activo, de retos y de colaboración. Y sin embargo, cuando llega el momento de saber qué ocurrió, seguimos mirando casi lo mismo de siempre: la respuesta final, el producto entregado, el cuestionario de percepción. Lo que permanece invisible es el proceso mediante el cual las personas piensan, deliberan y deciden mientras aprenden.

En el IFE Living Lab, esa brecha dejó de ser una observación general y se volvió una pregunta de trabajo: ¿qué pasaría si pudiéramos observar las competencias mientras emergen? La formulamos por primera vez en un proyecto de evaluación auténtica y, con el tiempo, terminó ordenando otros que parecían de naturaleza distinta: una metodología de decisión para el ecosistema fintech, un marco para evaluar la experiencia en realidad extendida, una manera de analizar la práctica docente con inteligencia artificial multimodal y un modelo de co-diseño institucional.

Este texto describe el constructo que emerge de ese conjunto. Nace, en parte, de un ejercicio externo: en 2026 varios de estos proyectos fueron sometidos a la evaluación internacional de los QS Reimagine Education Awards, donde tres llegaron a la lista de finalistas. Ese proceso nos obligó a responder con precisión qué es lo nuevo, con qué evidencia y con qué límites. Aquí conservamos esas preguntas y retomamos el reconocimiento al final, por lo que indica sobre el constructo.

El problema: evaluar productos en tiempos de inteligencia artificial

El Modelo Educativo Tec21 organizó la formación del Tecnológico de Monterrey en torno a retos, flexibilidad, una vivencia universitaria memorable y profesores inspiradores, y reconoce la innovación educativa como uno de sus habilitadores (Tecnológico de Monterrey, 2016). Un modelo que educa mediante experiencias de reto exige, por coherencia, evaluar lo que ocurre dentro de esas experiencias y no solo lo que sale de ellas. Ahí está la brecha inicial: formamos en situaciones auténticas, pero con frecuencia evaluamos con instrumentos que solo ven el final.

La literatura reciente sobre evaluación auténtica empuja en la misma dirección. Ajjawi et al. (2024) proponen pasar de la evaluación auténtica como propiedad de la tarea a la autenticidad como cualidad de los procesos en que los estudiantes se involucran. La irrupción de la IA generativa vuelve el asunto urgente: cuando un producto competente puede haber sido generado, total o parcialmente, por un sistema, el producto pierde valor como prueba del juicio de quien lo firma. Dawson et al. (2024) sostienen, ya desde el título de su trabajo, que lo que está en juego es la validez y no solo el fraude. Nikolić y Basta Nikolić (2026), en una propuesta conceptual que aún no reporta validación empírica, plantean desplazar la evaluación desde la calidad del producto hacia el razonamiento, la toma de decisiones y la apropiación del aprendizaje que puedan demostrarse. En paralelo, marcos como el de competencias en IA para estudiantes de la UNESCO (Miao y Shiohira, 2024) colocan una mentalidad centrada en lo humano como primera dimensión de la competencia frente a la IA.

Si esto es así, la pregunta metodológica no es cómo detectar mejor a las máquinas, sino cómo diseñar situaciones en las que el juicio humano deje un rastro interpretable. Esa es la apuesta que atraviesa nuestro trabajo.

El constructo: una arquitectura de evidencia situada

Llamamos arquitectura de evidencia situada al modo de trabajo que comparten estos proyectos. No es un instrumento ni una tecnología, sino una manera de decidir qué se diseña primero. Tiene cuatro rasgos.

El primero es un cambio en la unidad de observación. En lugar del producto o de la percepción, se observa el proceso: la decisión con su argumento, la deliberación con sus revisiones, la experiencia mientras ocurre.

El segundo es que la evidencia se diseña antes de recogerse. Nos apoyamos en el Evidence-Centered Design (Mislevy et al., 2003), que obliga a explicitar qué se quiere inferir (modelo de competencia), en qué situaciones podría manifestarse (modelo de tareas) y qué observaciones lo sustentarían (modelo de evidencia). Sin esa cadena, los datos abundan y las inferencias se debilitan.

El tercero es que la IA cumple un papel declarado y acotado. En algunos proyectos se restringe deliberadamente para que no contamine la evidencia; en otros analiza patrones bajo supervisión humana; en otros procesa material audiovisual sujeto a triangulación con una evaluación experta. En todos, la responsabilidad de interpretar y decidir permanece en las personas.

El cuarto es que la evidencia se acumula en un ecosistema. Cada proyecto deja protocolos, instrumentos y datos reutilizables, y esa acumulación es posible porque existe una plataforma institucional estable que los aloja.

Estos rasgos dialogan con lo que la analítica de aprendizaje multimodal viene planteando: evidencia orientada a la retroalimentación y la reflexión en el aprendizaje colaborativo (Yan et al., 2024), en un campo cuyo crecimiento han documentado los mapeos sistemáticos (Ouhaichi et al., 2023).

El equipo como arquitectura de articulación

Los cuatro rasgos anteriores serían solo intención sin un lugar donde sostenerse. Ese lugar es el IFE Living Lab, plataforma de investigación, desarrollo e innovación aplicada del Instituto para el Futuro de la Educación del Tecnológico de Monterrey. Su función es conectar problemas reales con capacidades científicas, tecnológicas y metodológicas para diseñar, probar, validar y transferir soluciones basadas en evidencia (IFE Living Lab, 2026; IFE Living Lab & Data Hub, s. f.).

Un living lab no es un espacio para mostrar tecnología. Se distingue de un laboratorio convencional porque no separa la investigación de la realidad donde ocurren los problemas: parte de un desafío auténtico, involucra a quienes lo viven, diseña y prueba soluciones en condiciones reales, recoge evidencia, la interpreta y devuelve el aprendizaje a quien debe decidir. Ese recorrido puede resumirse en una cadena: problema real, evidencia, conocimiento, metodología, solución transferible. La producción académica es importante, pero no es el punto final. La madurez aparece cuando la investigación se convierte en decisiones, instrumentos, protocolos, modelos, servicios y capacidades institucionales que otros pueden usar.

El problema que resuelve es menos visible de lo que parece. Las organizaciones suelen tener a la vez problemas reales, tecnologías emergentes, datos, especialistas, usuarios e investigadores, pero cada componente opera por separado. El Living Lab actúa como una arquitectura de articulación: conecta actores, problemas, tecnología, contexto, evidencia y decisiones. Su valor no reside en la sofisticación de los dispositivos, sino en integrar capacidades que normalmente funcionan aisladas.

Figura 1

Una arquitectura de articulación

El valor no está en tener más tecnología, datos o especialistas, sino en conseguir que trabajen como un sistema capaz de producir evidencia para decidir.

Antes

Capacidades que suelen operar por separado
Problemas reales Tecnologías emergentes Datos Especialistas Usuarios Investigadores Proyectos de innovación
Núcleo articulador IFE Living Lab Investigación, desarrollo e innovación aplicada

Integra

Equipo Metodología Infraestructura Contexto Datos Actores Transferencia

Resultado

Evidencia accionable
Decisiones Metodologías Instrumentos Protocolos Modelos Servicios Capacidades institucionales

Antes

Capacidades que suelen existir, pero no necesariamente articuladas

Muchas organizaciones ya cuentan con estos elementos. El problema no es su ausencia, sino que suelen funcionar en paralelo y no como parte de una arquitectura común.

Problemas reales Tecnologías emergentes Datos Especialistas Usuarios Investigadores Proyectos de innovación

Núcleo articulador

IFE Living Lab

El Living Lab no agrega simplemente recursos: los articula mediante una lógica de investigación, desarrollo e innovación aplicada para producir evidencia útil y transferible.

Equipo Metodología Infraestructura Contexto Datos Actores Transferencia

Resultado

Evidencia accionable

La articulación metodológica permite que las capacidades disponibles no se queden en información dispersa, sino que se conviertan en decisiones, productos y capacidades institucionales transferibles.

Decisiones Metodologías Instrumentos Protocolos Modelos Servicios Capacidades institucionales

Los elementos de la vista “Antes” representan capacidades que pueden existir de forma aislada. El IFE Living Lab actúa como núcleo articulador para transformarlas en evidencia accionable y transferencia. Fuente: IFE Living Lab.

Esa integración tiene cinco componentes. La investigación aplicada transforma preguntas en estudios, protocolos, conjuntos de datos y evidencia para decidir. El desarrollo convierte conocimiento en metodologías, instrumentos, juegos serios y modelos predictivos, y en ese plano se ubican Living Cards, SkillTrace y XR-Biometrics. La innovación permite validar tecnologías, co-crear con usuarios y acompañar la adopción. La analítica multimodal integra datos fisiológicos, conductuales, de interacción digital, audio y video, rastreo ocular y EEG, entre otros. Y la transferencia asegura que la evidencia no se quede en un reporte, sino que se convierta en rediseños, rutas de formación, metodologías y decisiones. Todo ello opera a lo largo de un ciclo que va del desafío a la comprensión, el diseño, la co-creación, la experimentación, la evidencia, la interpretación, la decisión y la transferencia, y que trata el contexto real como fuente de evidencia y no como simple escenario de prueba: los usuarios reales introducen comportamientos no previstos, tensiones, errores y adaptaciones que permiten saber no solo si una solución funciona, sino cómo, para quién y bajo qué condiciones.

La infraestructura lo hace posible. El Living Lab opera desde el IFE Experiential Classroom, Expedition-FEMSA, con capacidad para registrar actividad neuronal mediante EEG, rastreo ocular, biomarcadores digitales, audio y video apoyados por IA, realidades extendidas, superficies interactivas, cómputo de alto rendimiento y ciencia de datos. Pero los propios documentos institucionales insisten en que el valor no está en cada dispositivo, sino en integrar fuentes de datos dentro de una arquitectura metodológica coherente. La trayectoria acumulada lo respalda: según el reporte institucional FY26, el Living Lab ha habilitado más de 60 proyectos desde 2021, con más de 90 investigadores y docentes vinculados, más de 35 empresas conectadas y más de 4.500 estudiantes impactados directamente, además de producción científica indexada, metodologías propias y modelos predictivos.

El propio Living Lab entiende su madurez a través de seis indicadores: recursos procurados, producción científica y académica, vinculación multiinstitucional, sinergias con la comunidad universitaria, difusión especializada y transferencia de conocimiento. Por eso su éxito no se mide solo por el número de experimentos realizados, sino por cuánto conocimiento, capacidad y valor se generan y se transfieren.

Figura 2

Una trayectoria acumulada

La madurez de un Living Lab no se observa solo en cuántos experimentos realiza, sino en el conocimiento, las capacidades y las relaciones que consigue acumular y transferir.

No basta con experimentar.
Importa lo que permanece.
+60 proyectos habilitados desde 2021
+90 investigadores y docentes vinculados
+35 empresas conectadas
+4.500 estudiantes impactados directamente
Actividad → capacidad que permanece y se transfiere
Seis señales de madurez Lo que permite mirar más allá del número de proyectos
01 Recursos procurados
02 Producción científica y académica
03 Vinculación multiinstitucional
04 Sinergias con la comunidad universitaria
05 Difusión especializada
06 Transferencia de conocimiento

La trayectoria no es la suma de actividades: es lo que cada proyecto deja disponible para el siguiente.

Fuente: Reporte institucional FY26 del IFE Living Lab, según el documento base.

Detrás de esas cifras hay un equipo, y el diferenciador del Living Lab se formula con él en primer lugar: equipo, metodología, infraestructura, contexto, datos, actores y transferencia. No es un orden casual. Un equipo es lo que convierte un aula instrumentada en método y a un actor externo en socio. La literatura sobre living labs universitarios lo confirma por el lado de las dificultades: Herth et al. (2025), tras examinar seis laboratorios en campus, describen retos de administración, coordinación y gobernanza, además de la dificultad de insertarse en estructuras organizacionales tradicionales y las tensiones entre procesos académicos y operativos. Tercanli y Jongbloed (2022) señalan que estas entidades exigen intensificar la relación con los actores, construir capacidad y adoptar metodologías inter y transdisciplinarias, y piden más investigación sobre los modelos de gobernanza híbrida y los roles de quienes los conducen. Un living lab funciona en la medida en que alguien integra de manera sostenida lo que de otro modo permanecería separado.

Esa integración tiene nombres y roles, y cada uno responde a una etapa distinta del ciclo. Luis Fernando Morán Mirabal lidera el Living Lab y encabeza XR-Biometrics. Jessica Alejandra Ruiz Ramírez coordina la investigación experimental, donde se diseña y se captura la evidencia. Sergio Noé Torres Rodríguez, especialista en experimentación educativa, lleva las soluciones a escenarios reales. Antonio González Grez, quien firma este texto, diseña las arquitecturas metodológicas que convierten un problema real en situaciones observables y en evidencia interpretable, como SkillTrace, la Situated Decision Architecture y el EdTech Model Canvas. Ninguna de estas contribuciones funciona sola: sin diseño no hay evidencia, sin experimentación no hay contexto, sin investigación no hay rigor y sin dirección no hay continuidad.

Figura 3

De un problema real a una solución transferible

La metodología es la bisagra: permite convertir evidencia y conocimiento en algo que puede salir del proyecto que lo originó y ser utilizado por otros.

Idea clave Investigar produce conocimiento. Diseñar una metodología permite transferirlo.
01 · Origen Problema real Una necesidad, desafío u oportunidad situada.
02 · Observación Evidencia Datos y trazas que permiten comprender lo que ocurre.
03 · Comprensión Conocimiento La evidencia adquiere sentido mediante interpretación.
04 · Articulación Metodología Convierte el hallazgo en una forma replicable, adaptable y utilizable.
05 · Transferencia Solución transferible El aprendizaje puede ser usado en otros escenarios.
Un hallazgo localizado puede convertirse en capacidad institucional
Profundiza: el ciclo de trabajo Abre cada momento para explorar sus nueve etapas.
1 · Comprender y diseñar
1
Desafío

Una organización identifica una necesidad, un problema o una oportunidad.

2
Comprensión

Se analizan contexto, actores, restricciones y antecedentes.

3
Diseño

Se construye la arquitectura metodológica para observar, experimentar o validar.

2 · Experimentar y observar
4
Co-creación

Investigadores, usuarios, organizaciones y especialistas participan en el diseño o revisión.

5
Experimentación

La solución se prueba en escenarios reales o situados.

6
Evidencia

Se capturan datos cualitativos, cuantitativos, digitales o multimodales.

3 · Interpretar y transferir
7
Interpretación

Los datos se convierten en hallazgos y conocimiento.

8
Decisión

Se fortalece, modifica, escala, descarta o rediseña la solución.

9
Transferencia

El aprendizaje se convierte en capacidades, metodologías, publicaciones, productos o formación.

Quién sostiene el ciclo La arquitectura distribuye funciones; no depende de una sola persona.
Luis Fernando Morán Mirabal

Lidera el Living Lab y encabeza XR-Biometrics. Su función atraviesa el ciclo y sostiene dirección y continuidad.

1–9 · Ciclo completo
Jessica Alejandra Ruiz Ramírez

Coordina la investigación experimental, especialmente la captura y lectura de evidencia.

6 · Evidencia 7 · Interpretación
Sergio Noé Torres Rodríguez

Especialista en experimentación educativa. Lleva las soluciones al escenario real de prueba.

5 · Experimentación
Antonio González Grez

Diseña las arquitecturas metodológicas que convierten los problemas en situaciones observables y evidencia interpretable.

3 · Diseño

La transferencia no comienza al final: se diseña desde el momento en que decidimos qué observar, cómo producir evidencia y cómo convertirla en método.

Lectura funcional basada en los roles y en el ciclo de nueve etapas descritos en el documento del IFE Living Lab.

El diseño metodológico ocupa un lugar determinante en el ciclo. La tercera etapa consiste en construir una arquitectura para observar, experimentar o validar; sin ella, los dispositivos, los socios y los datos producen información, no evidencia. La cadena que resume al Living Lab lo dice con claridad: entre el conocimiento y la solución transferible se interpone la metodología, y es la metodología lo que permite que un hallazgo salga del proyecto que lo originó y sea usado por otros. Ahí se ubica el núcleo metodológico del laboratorio: la arquitectura de evidencia situada que da coherencia a los proyectos de este artículo y las dinámicas con que cada uno la pone en práctica. SkillTrace lo muestra bien. Convierte un problema real del sector en situaciones capaces de producir evidencia observable, siguiendo una lógica de situación, decisión, evidencia, competencia y perfil, y lo hace con escenarios, dilemas, simulaciones y juego serio que complementan las entrevistas y la consulta experta. Living Cards y la Situated Decision Architecture llevan la misma lógica al aula. Una dinámica de este tipo no es un instrumento accesorio: encierra un modelo de competencia, un modelo de tareas y un modelo de evidencia, y por eso puede trasladarse de un sector a otro sin rehacerse desde cero.

Esa arquitectura se materializa en un portafolio de servicios concretos. La validación EdTech acompaña a empresas y startups que buscan validar sus productos y servicios en entornos de aprendizaje reales y centrados en el usuario. El Experiential Classroom funciona como laboratorio de analítica de aprendizaje multimodal, orientado a estudiar los factores que inciden en la experiencia de docentes y estudiantes en escenarios mediados por tecnología. La AI Learning Academy ofrece cursos y talleres a la medida de instituciones educativas y empresas. Las convocatorias de I+D basadas en tecnología buscan estudiar y abordar desafíos clave de la educación. Y la línea de publicaciones reúne artículos, libros, capítulos e informes derivados de los proyectos. Cada servicio deja productos que sobreviven al proyecto que los originó: conjuntos de datos, modelos de IA, artículos e informes, cursos y talleres, conferencias y seminarios.

Figura 4

De las capacidades a los productos

Cinco capacidades integradas sostienen seis servicios y producen activos que pueden permanecer, acumularse y ser reutilizados más allá de cada proyecto.

Capacidades Servicios Activos que permanecen
Lo que sabemos hacer

5 capacidades

Investigación aplicada
Desarrollo
Innovación
Analítica multimodal
Transferencia
Donde se articulan

6 servicios

Abre cada servicio para conocer su función.

Validación EdTech
Para empresas y startups, probando tecnologías en contextos reales de aprendizaje.
Experiential Classroom
Laboratorio para analítica de aprendizaje multimodal y estudio de experiencias mediadas por tecnología.
AI Learning Academy
Cursos y talleres desarrollados a la medida de instituciones educativas y empresas.
Comunidad STEBE
Semillero donde estudiantes participan en la operación y en proyectos del Living Lab.
Convocatorias de I+D
Iniciativas basadas en tecnología orientadas a desafíos relevantes de la educación.
Publicaciones
Artículos, libros, capítulos e informes derivados de los proyectos.
Lo que queda

Productos transferibles

Conjuntos de datos
Modelos de IA
Artículos e informes
Cursos y talleres
Conferencias y seminarios
Infraestructura común · IFE Experiential Classroom, Expedition-FEMSA

La infraestructura habilita la captura y análisis de evidencia, pero su valor surge al integrarla dentro de una arquitectura metodológica coherente.

EEG Rastreo ocular Biomarcadores digitales Audio y video con IA Realidades extendidas Superficies interactivas Dispositivos táctiles Cómputo de alto rendimiento Ciencia de datos Inteligencia artificial

Lo importante no es solo prestar un servicio: es que cada proyecto deje algo que pueda volver a utilizarse.

Fuente: documento base y página institucional del IFE Living Lab.

Sobre esa base se apoyan herramientas metodológicas como el EdTech Model Canvas, que estructura problema, propuesta de valor, usuarios, contexto, validación, evidencia, transferencia y escalabilidad para acompañar iniciativas EdTech.

A ello se suma el semillero STEBE, que amplía la función del laboratorio y responde a una práctica que conviene cambiar. En buena parte de la academia es habitual que los estudiantes participen en los experimentos como sujetos de estudio, casi como ratones de laboratorio, y no como coinvestigadores. En STEBE colaboran en la operación y en los proyectos del Living Lab, y con ello desarrollan capacidades investigativas, competencias digitales y competencias en IA para el mundo que viene. El propósito no es solo producir evidencia sobre tecnologías, sino formar personas capaces de investigar con ellas.

Por eso el equipo puede describirse con la sobriedad que corresponde: es multidisciplinario, distribuye la conducción de los proyectos entre sus integrantes y cuenta con un núcleo metodológico común que hace que lo que produce cada proyecto se acumule en lugar de dispersarse. Cada proyecto deja así activos institucionales (protocolos, instrumentos, datos, publicaciones, redes de confianza), y esa es la diferencia entre colaborar y acumular. Explica por qué los proyectos que siguen no parten de cero: comparten infraestructura, una gramática de evidencia y una manera de trabajar con socios.

Figura 5

Qué aporta una unidad así a cada actor

El Living Lab es el mismo. Lo que cambia es la decisión que cada actor necesita tomar y la evidencia que necesita para hacerlo.

Una misma plataforma. Cinco necesidades distintas de decisión.

Elige un actor. Antes de revelar la respuesta, intenta anticipar qué valor debería producir el Living Lab.

Primero: anticipa

¿Qué debería permitirle decidir un Living Lab a una institución educativa?

Formula una respuesta mental antes de continuar. No pienses primero en tecnología: piensa en qué necesita comprender para poder mejorar.

Contrastar mi respuesta
Mejorar

Hacer observables experiencias, tecnologías y modelos educativos para decidir qué mantener, qué modificar y qué rediseñar.

Experiencias de aprendizaje
Tecnologías
Competencias
Modelos formativos
Procesos de innovación
Primero: anticipa

¿Qué necesita saber una empresa antes de invertir, adoptar o escalar una solución?

Piensa primero en la incertidumbre que necesita reducir antes de tomar una decisión.

Contrastar mi respuesta
Validar

Reducir incertidumbre mediante evidencia obtenida en condiciones reales antes de priorizar, adoptar o escalar.

Validar
Mejorar
Priorizar
Decidir
Escalar
Primero: anticipa

¿Qué cambia cuando la investigación deja de ocurrir aislada del contexto real?

Piensa qué capacidades aparecen cuando problemas, actores, infraestructura y datos están conectados.

Contrastar mi respuesta
Investigar

Producir conocimiento conectado con problemas, usuarios y decisiones auténticas, con posibilidades reales de transferencia.

Contextos reales
Infraestructura
Colaboración interdisciplinaria
Datos
Posibilidades de transferencia
Primero: anticipa

¿Qué cambia si el estudiante deja de ser únicamente sujeto de estudio?

Imagina cuál podría ser su papel dentro de la producción auténtica de conocimiento y evidencia.

Contrastar mi respuesta
Participar

Integrarse en procesos auténticos de investigación, experimentación, innovación y producción de evidencia.

Investigación aplicada
Experimentación
Innovación
Proyectos auténticos
Producción de evidencia
Primero: anticipa

¿Qué necesita observar una organización cuando la tecnología cambia la forma de trabajar?

Piensa en la relación entre personas, decisiones, procesos y tecnología.

Contrastar mi respuesta
Comprender

Observar cómo las personas actúan, deciden y adoptan tecnología dentro de sistemas sociotécnicos reales.

Desempeño humano
Talento
Procesos
Decisiones
Adopción tecnológica
Sistemas sociotécnicos
Comprueba si puedes reconstruir el mapa sin volver a leer

Antes de mirar las respuestas, intenta recordar qué verbo corresponde a cada actor.

Institución
↓
Mejorar
Empresa
↓
Validar
Investigador
↓
Investigar
Estudiante
↓
Participar
Organización
↓
Comprender

Los proyectos, uno por uno


Living Cards y la Situated Decision Architecture

Si hubiera que señalar el lugar donde el constructo aparece con mayor nitidez, sería la Situated Decision Architecture (SDA) y su primera implementación, Living Cards.

Living Cards es una experiencia de evaluación de formato analógico-digital. Los participantes responden a escenarios auténticos, deliberan en equipo, hacen visibles sus decisiones mediante materiales físicos y construyen soluciones compartidas. La arquitectura que la sostiene integra cuatro capas: elicitación de decisiones, deliberación colaborativa, gobierno de los límites de la IA y reconstrucción de trazas conductuales. Su evidencia proviene de la convergencia de decisiones, conversaciones, configuraciones físicas y productos finales, y no de una medida aislada.

La decisión de diseño más distintiva concierne a la IA. Un agente conversacional coordina el flujo metodológico y recupera información, pero no puede proponer alternativas, validar elecciones ni puntuar el desempeño. La razón es de validez: si el sistema modela la respuesta, el desempeño resultante puede atribuirse al estudiante cuando en parte es del sistema. Por eso la SDA trata la generación de evidencia y la preservación de la agencia humana como requisitos inseparables, y no como objetivos que se negocian entre sí. Esa lógica se apoya en seis principios que consideramos no negociables (una situación auténtica, decisiones observables, deliberación colaborativa, límites explícitos para la IA, triangulación de evidencia y criterios de interpretación transparentes), mientras que el resto de los componentes puede adaptarse a cada disciplina, institución o modalidad. Es también un diseño pedagógico-andragógico: asume que las personas adultas aprenden al decidir con otras, y hace de esa deliberación el objeto de observación.

Hasta ahora, la arquitectura se ha implementado en cinco contextos presenciales de México, Colombia y Argentina, con 114 participantes organizados en 14 equipos: un curso intensivo de educación superior, una experiencia curricular interdisciplinaria, un congreso académico internacional y sesiones de refinamiento con académicos de dos universidades. En la implementación más documentada se reunieron fotografías, audios, configuraciones de decisión, registros conversacionales y artefactos de los estudiantes, lo que permitió reconstruir trayectorias de razonamiento colaborativo. Los siete proyectos finales posicionaron la IA como una mediación crítica y no como un sustituto del juicio humano; evaluadores independientes les asignaron un promedio de 4,11 sobre 5 y señalaron la claridad del prototipado como necesidad común de desarrollo. Ese hallazgo ilustra el propósito: la evidencia de proceso complementa la evaluación del producto y orienta una retroalimentación más precisa.

Conviene ser explícitos sobre lo que aún no se puede afirmar. Estos resultados no establecen ganancias causales de aprendizaje ni una medición validada de competencias. La siguiente fase examinará la consistencia entre evaluadores, la transferibilidad, la utilidad de la retroalimentación y el desarrollo longitudinal. Su potencial reside justamente en que no depende de las cartas, de un agente concreto ni de la presencialidad: puede instanciarse en formatos físicos, híbridos o digitales, con guías para facilitadores y plantillas de escenarios reutilizables.

TP-AISA: la práctica docente como evidencia

TP-AISA (AI-Assisted Teaching Practice Assessment) traslada la misma lógica a la observación de la enseñanza. Analiza clases grabadas con IA multimodal y produce retroalimentación formativa estructurada. Lo distingue del uso directo de un modelo general para describir un video que cada análisis está acotado a criterios observables y debe señalar la evidencia presente en la sesión; que separa la coincidencia de puntajes de la validez de la justificación; que identifica los criterios que no pueden evaluarse con una sola grabación y se abstiene de concluir sobre ellos; y que se calibra al marco de observación que cada institución haya adoptado. Es formativo y no punitivo: no decide contrataciones, ascensos ni sanciones.

La validación principal analizó 26 clases grabadas, una por docente, de 26 docentes de primaria de 21 escuelas públicas de Wuhan (China), con una evaluación experta local sobre las mismas grabaciones y un piloto previo de cuatro clases. La metodología se implementó sobre Gemini 2.5 Pro mediante Google Vertex AI, aunque no depende de un único modelo. El 92 % de las justificaciones sobre los elementos de la rúbrica se consideró válido frente a la evidencia audiovisual; ese porcentaje mide la validez de la justificación y no la exactitud de los puntajes. Como medida complementaria se usó la divergencia de Jensen-Shannon entre las distribuciones humana y de IA (0,1237). Un rasgo poco frecuente: los criterios difíciles de observar se conservaron en el análisis en lugar de excluirse para inflar el desempeño.

Su potencial de transferencia se orienta a la educación superior y a otros desempeños observables en video, como presentaciones orales o entrevistas clínicas simuladas. Lo pendiente es medir si la retroalimentación cambia la práctica docente y los resultados de los estudiantes, algo que esta primera validación no evalúa.

XR-Biometrics: la experiencia mientras ocurre

El aprendizaje inmersivo enfrenta un problema simétrico. Su evaluación sigue apoyándose en cuestionarios autorreportados aplicados después de la experiencia (Tadayyoni et al., 2024), un método que la investigación sobre presencia describe como sesgado (Saha et al., 2024). La literatura ya exploró señales neurofisiológicas y aprendizaje automático para clasificar la inmersión y la presencia, por ejemplo con electroencefalografía y actividad electrodérmica en escenarios controlados. Su desafío es pasar de la medición de laboratorio a una herramienta de decisión para quien diseña y enseña.

XR-Biometrics, desarrollado en el Living Lab, integra realidad extendida, biosensores portátiles, analítica multimodal e IA para generar indicadores interpretables sobre dimensiones de la experiencia como la encarnación, la inmersión visual, la inmersión auditiva y la percepción temporal. Esas dimensiones dialogan con el modelo cognitivo-afectivo del aprendizaje inmersivo, que sitúa la presencia y la agencia como las dos afordancias psicológicas centrales de la realidad virtual (Makransky y Petersen, 2021). Los indicadores están pensados para educadores, diseñadores instruccionales y desarrolladores, sin exigirles experiencia en análisis de biosenales.

En su desarrollo participaron 54 estudiantes universitarios que interactuaron con 30 aplicaciones educativas y recreativas de realidad virtual y mixta en Meta Quest 3 y Apple Vision Pro, lo que generó más de 56.000 registros multimodales. La validación externa, con la Universidad Técnica Particular de Loja (Ecuador), implementó el marco en una capacitación inmersiva en seguridad ocupacional con otros 53 estudiantes de pregrado. El propio campo reconoce el reto que sigue: una revisión sistemática sobre IA en analítica multimodal advierte escasez de estudios a gran escala en entornos auténticos y una integración limitada con las teorías del aprendizaje (Mohammadi et al., 2025). Nuestro siguiente paso apunta a esa dirección: uso longitudinal dentro del Living Lab, evaluando experiencias a lo largo de los ciclos de diseño y examinando accesibilidad y variabilidad entre estudiantes.

SkillTrace: cómo deciden las personas cuando saber ya no basta

SkillTrace lleva la arquitectura al terreno profesional. Es una metodología híbrida que desarrolla juicio profesional mediante decisiones auténticas y combina co-diseño con el ecosistema, una simulación analógica colaborativa, un juego serio digital individual, Evidence-Centered Design y analítica conductual. Su implementación en el ecosistema fintech de América Latina contó con 28 expertos y líderes que moldearon el marco de competencias, 48 profesionales que participaron en una simulación colaborativa de seis horas con seis rondas de complejidad creciente, y 54 profesionales que generaron 1.232 decisiones válidas en 47 dilemas. Como los participantes no se rastrearon entre fases, reportamos participaciones por fase y no un total único de personas.

El análisis mostró una brecha de entre 42 % y 76 % entre las competencias esperadas y las efectivamente puestas en acción, una relación inversa estadísticamente significativa entre la orientación de negocio y la atención regulatoria (r = -0,27, p < 0,001), tres tensiones estructurales (entre ellas, innovación frente a regulación y automatización frente a juicio humano) y tres arquetipos conductuales independientes del cargo formal: perfiles humanístico-holísticos, guardianes éticos y pragmáticos digitales. Que los arquetipos no coincidan con los títulos del puesto sugiere que el juicio profesional se lee mejor en el patrón de decisiones que en el organigrama.

La IA tuvo un papel de apoyo analítico: procesamiento de lenguaje natural y modelado de tópicos para organizar las entrevistas, y agrupamiento (K-Means) y análisis de componentes principales sobre vectores conductuales normalizados. No tomó decisiones educativas ni laborales. El equipo diseñó el modelo de evidencia, interpretó los resultados y conservó la responsabilidad. El manuscrito científico derivado se encuentra en proceso de publicación. La evidencia actual demuestra valor diagnóstico y reflexivo; las ganancias de aprendizaje longitudinales y los resultados de empleabilidad son la siguiente etapa. Su núcleo, la cadena entre afirmaciones de competencia, tareas auténticas, decisiones observables e inferencias defendibles, es transferible a otros sectores donde se debe integrar juicio técnico, ético y organizacional bajo incertidumbre.

Journey DI en Clave IA: instituciones que aprenden mientras diseñan

El cuarto ámbito es el diseño instruccional. En lugar de capacitar a los diseñadores en metodologías predefinidas por otros, el modelo de co-diseño institucional basado en evidencia les permite crear, validar y hacer evolucionar colectivamente el marco de su propia institución. La IA apoya la exploración de alternativas, el prototipado, la comparación de decisiones y la documentación del aprendizaje, dentro de un proceso conducido por personas. Sus cinco componentes son los retos experienciales, el co-diseño, la reflexión documentada, la validación entre pares y la evidencia de implementación.

Su primera implementación, Journey DI en Clave IA, se desarrolló con Duoc UC en Chile: 48 profesionales de diseño y gestión educativa participaron en una experiencia de 16 horas, con un diagnóstico basado en 14 microcasos situacionales, experimentación con IA, prototipos, reflexión asincrónica y validación entre pares. La evaluación confirmó la solidez del núcleo pedagógico-andragógico y reveló fricciones en la segmentación de participantes, la navegación y el soporte tecnológico, que se incorporaron en un plan de mejora. Que el modelo aprenda de su propia implementación es coherente con lo que propone: transformar el aprendizaje individual en capacidad institucional. Los productos alimentarán los recursos didácticos de la institución socia, y esta primera colaboración entre México y Chile ofrece evidencia inicial de transferibilidad, todavía sin publicar.

Lo que suman juntos

Figura 6

Una misma arquitectura, cinco escalas

Cambian el objeto de observación, el contexto y el papel de la IA. Lo que permanece es la misma lógica: diseñar una situación, producir evidencia y utilizarla para tomar una decisión.

Cinco proyectos. Una misma gramática de evidencia.
01 Situación
02 Evidencia
03 Decisión

Elige una escala. Antes de abrir la respuesta, intenta anticipar qué debería hacerse observable en ese contexto.

Aula · antes de revelar

Si queremos comprender cómo aprende un equipo, ¿qué debería hacerse observable además del producto final?

Piensa en las acciones que permiten reconstruir cómo llegó el grupo a una decisión.

Contrastar mi hipótesis
Proyecto
Living Cards · SDA
Qué se vuelve observable Decisiones, argumentos y negociación en equipo.
Papel de la IA Coordina y recupera información; no propone alternativas ni evalúa el desempeño.
Estado de la evidencia 114 participantes, 14 equipos, 3 países.
Experiencia inmersiva · antes de revelar

¿Qué se pierde cuando una experiencia inmersiva solo se evalúa después de haber terminado?

Piensa qué tipo de evidencia permitiría observar la experiencia mientras está ocurriendo.

Contrastar mi hipótesis
Proyecto
XR-Biometrics
Qué se vuelve observable La experiencia mientras ocurre.
Papel de la IA Modelos predictivos sobre señales multimodales.
Estado de la evidencia Desarrollo con 54 estudiantes; validación externa con 53.
Práctica docente · antes de revelar

¿Qué debería observar un sistema de evaluación docente para no reducir una clase a una puntuación?

Piensa en la diferencia entre asignar un resultado y justificarlo mediante evidencia observable.

Contrastar mi hipótesis
Proyecto
TP-AISA
Qué se vuelve observable La práctica docente en clases grabadas.
Papel de la IA Analiza video con triangulación humana y criterio de abstención.
Estado de la evidencia 26 clases; 92 % de justificaciones válidas.
Desempeño profesional · antes de revelar

¿Cómo observar una competencia cuando conocer la respuesta correcta ya no es suficiente?

Piensa qué revela una persona cuando debe decidir bajo incertidumbre.

Contrastar mi hipótesis
Proyecto
SkillTrace
Qué se vuelve observable Decisiones profesionales bajo incertidumbre.
Papel de la IA Apoyo analítico, sin decisiones autónomas.
Estado de la evidencia 54 profesionales, 1.232 decisiones, 47 dilemas.
Capacidad institucional · antes de revelar

¿Cómo saber si una organización está aprendiendo mientras transforma su propio diseño?

Piensa qué trazas permitirían observar no solo lo que aprende una persona, sino lo que aprende la institución.

Contrastar mi hipótesis
Proyecto
Journey DI en Clave IA
Qué se vuelve observable Decisiones de diseño instruccional y aprendizaje institucional.
Papel de la IA Habilita exploración y prototipado dentro de un proceso conducido por personas.
Estado de la evidencia 48 profesionales y un plan de mejora.
Lo que no cambia al cambiar de escala
Equipo Infraestructura Gramática de evidencia Gobernanza de datos Responsabilidad humana
Comprueba si puedes reconstruir las cinco escalas

Antes de mirar, intenta recordar qué proyecto corresponde a cada escala y qué se vuelve observable en cada uno.

Aula
Living Cards
↓
Decisiones y argumentos
Inmersión
XR-Biometrics
↓
Experiencia mientras ocurre
Docencia
TP-AISA
↓
Práctica observable
Profesión
SkillTrace
↓
Decisiones bajo incertidumbre
Institución
Journey DI
↓
Aprendizaje institucional

Cinco proyectos, una misma arquitectura de evidencia

Una lectura comparativa de qué se vuelve observable en cada proyecto, cómo interviene la inteligencia artificial y cuál es el estado actual de la evidencia.

Proyecto Qué se vuelve observable Papel de la IA Estado de la evidencia
Living Cards (SDA) Decisiones, argumentos y negociación en equipo IA acotada
Coordina y recupera información, pero no propone alternativas ni evalúa.
Exploratoria: 114 participantes, 14 equipos y tres países.
TP-AISA Práctica docente en clases grabadas IA con triangulación
Analiza video con supervisión humana y criterio de abstención.
Validación principal: 26 clases y 92 % de justificaciones válidas.
XR-Biometrics Experiencia inmersiva mientras ocurre IA predictiva
Modelos predictivos sobre señales multimodales.
Desarrollo con 54 estudiantes y validación externa con 53.
SkillTrace Decisiones profesionales bajo incertidumbre IA analítica
Apoyo analítico sin decisiones autónomas.
54 profesionales y 1.232 decisiones; manuscrito en proceso.
Journey DI en Clave IA Decisiones de diseño instruccional y aprendizaje institucional IA habilitadora
Favorece exploración y prototipado dentro de un proceso conducido por personas.
Primera implementación con 48 profesionales y plan de mejora.
5 proyectos articulados
Humano responsable de interpretar y decidir
Evidencia diseñada antes de ser recogida

Vistos por separado, cada proyecto resuelve un problema local. Vistos juntos, dibujan una trayectoria completa: del aula a la tecnología inmersiva, de la práctica docente al desempeño profesional y a la capacidad de las instituciones. Cambian el objeto, la escala y el papel de la IA, pero conservan una misma gramática: diseñar la situación, declarar qué evidencia se busca, limitar la IA, mantener al humano como responsable de interpretar y decidir, y acumular lo aprendido.

De esa coherencia se deriva lo que podría llamarse una huella de trabajo riguroso, entendida sin énfasis. Es la consistencia metodológica entre proyectos que nacieron de preguntas distintas; la honestidad al distinguir lo demostrado de lo pendiente; la trazabilidad de la evidencia; el trabajo en contextos de México, Colombia, Argentina, Ecuador, Chile y China, además del ecosistema fintech latinoamericano; y un equipo que integra, coordina y acumula lo que cada proyecto produce. La rigurosidad no aparece como un adjetivo, sino como una disciplina de diseño repetida en cada caso.

Un reconocimiento externo y lo que sigue

Este trabajo ha pasado por una evaluación externa a escala mundial. En los QS Reimagine Education Awards 2026, cuya conferencia se celebra del 6 al 8 de diciembre en Londres, tres de las siete postulaciones presentadas por el equipo quedaron en la lista de finalistas: The Power of Partnerships, con el IFE Living Lab; AI Innovation in Education, con TP-AISA; y Learning Assessment, con la Situated Decision Architecture. Según los certificados, cada una fue seleccionada entre 2.226 postulaciones y superó cuatro rondas de evaluación a cargo de un panel de 1.634 expertos internacionales en educación superior y EdTech, con reconocimiento a su innovación, su impacto y su escalabilidad.

Evidencia externa

Tres candidaturas finalistas · QS Reimagine Education 2026

El interés no está solo en el reconocimiento, sino en que tres dimensiones distintas del trabajo fueran legibles dentro de categorías diferentes.

2.226 postulaciones
4 rondas de evaluación
1.634 expertos internacionales en educación superior y EdTech
3 de 7

postulaciones presentadas por el equipo quedaron en la lista de finalistas, según lo descrito en el artículo.

Precisión: se trata de candidaturas finalistas, no de premios ganados.

Antes de revelar

¿Qué parte del trabajo podría representar una categoría centrada en alianzas?

Piensa en aquello que conecta actores, capacidades y problemas reales.

Contrastar mi hipótesis
Candidatura IFE Living Lab
Hace visible al Living Lab como plataforma de articulación entre actores, capacidades, alianzas y transferencia.
Antes de revelar

¿Qué proyecto representa innovación con IA sin delegarle la decisión final?

Piensa en práctica observable, triangulación humana y abstención.

Contrastar mi hipótesis
Candidatura TP-AISA
Analiza práctica docente observable mediante IA multimodal, manteniendo triangulación humana y límites explícitos de uso.
Antes de revelar

¿Qué arquitectura convierte decisiones y deliberación en evidencia para evaluar?

Piensa en el proceso, no únicamente en el producto final.

Contrastar mi hipótesis
Candidatura Situated Decision Architecture
Convierte decisiones, deliberación y trazas del proceso en evidencia interpretable para evaluación.
Alianzas
↓
IFE Living Lab
Innovación con IA
↓
TP-AISA
Evaluación
↓
SDA
Lectura conjunta

Las tres candidaturas pertenecen a categorías distintas. Que hayan atravesado un mismo escrutinio externo sugiere que ciertos rasgos comunes del trabajo —evidencia diseñada, IA acotada y aprendizaje acumulativo— son reconocibles en contextos diferentes. Esto no sustituye la validación longitudinal que cada proyecto todavía debe desarrollar.

Comprueba tu memoria
Sin mirar arriba: ¿puedes reconstruir las tres asociaciones?

Alianzas → Living Lab
IA → TP-AISA
Evaluación → SDA

QS Reimagine Education Awards 2026. Conferencia: 6–8 de diciembre de 2026, Londres. Fuente: certificados de finalista y artículo.

Interesa por lo que indica sobre el constructo, más que por el reconocimiento en sí. Las tres candidaturas pertenecen a categorías distintas (una plataforma de alianzas, un sistema de IA para la práctica docente y una arquitectura de evaluación) y, sin embargo, superaron el mismo escrutinio. Eso sugiere que los rasgos que las unen, es decir, evidencia diseñada antes de recogerse, IA con un papel acotado y aprendizaje que se acumula en un ecosistema, son legibles y defendibles ante evaluadores de contextos muy diversos. Refuerza, además, el argumento central de este texto: estos proyectos no son piezas aisladas, sino expresiones de una misma manera de hacer innovación educativa.

Ese reconocimiento abre una etapa más exigente, y cada proyecto tiene una ruta definida. La Situated Decision Architecture avanzará hacia la consistencia entre evaluadores, la transferibilidad, la utilidad de la retroalimentación y el desarrollo longitudinal. TP-AISA, hacia la validación longitudinal y su transferencia a la educación superior. XR-Biometrics, hacia su uso longitudinal dentro del Living Lab, con atención a la accesibilidad y a la variabilidad entre estudiantes. SkillTrace, hacia mediciones pre y post de reflexión, evidencia de seguimiento y la publicación de su manuscrito. Journey DI en Clave IA, hacia una segunda versión con nuevas cohortes, a partir del plan de mejora de su primera implementación. Aplicamos así al propio trabajo el estándar que el constructo propone: distinguir con claridad lo que la evidencia ya demuestra, que es su viabilidad y su valor diagnóstico y reflexivo, de lo que corresponde demostrar después, que son los efectos longitudinales sobre el aprendizaje.

Figura 7. Reconocimiento externo de tres expresiones de la arquitectura de evidencia. Tres iniciativas del IFE Living Lab fueron seleccionadas como finalistas en QS Reimagine Education Awards 2026, en categorías vinculadas con alianzas, innovación con IA y evaluación del aprendizaje.

Hacer visible el proceso amplía, además, las obligaciones. Más trazas no equivalen a más validez: lo decisivo es la calidad de las inferencias (Dawson et al., 2024), y esa calidad exige consentimiento, gobernanza de datos y supervisión humana. Por eso cada proyecto declara qué no hace la IA y qué queda a cargo de las personas, y por eso el desarrollo de la capacidad evaluativa de los propios estudiantes, incluso ante sistemas generativos (Bearman et al., 2024), forma parte de la misma agenda.

La condición para que este conjunto siga siendo una arquitectura y no una colección es que cada nueva pieza herede las reglas: evidencia diseñada, IA acotada y aprendizaje que se acumula. Con estudios longitudinales, replicación por terceros y publicación como siguientes pasos, el reconocimiento recibido es una razón más para sostener ese estándar.

Cierre

Volvemos a la pregunta inicial. Observar las competencias mientras emergen no significa recolectar más datos, sino diseñar situaciones en las que el juicio humano se vuelva visible, discutible y desarrollable, y hacerlo dentro de un ecosistema capaz de sostener esa tarea a lo largo del tiempo. Lo que hemos construido no se mide por el número de proyectos, sino por la posibilidad de que cada uno sea leído, criticado y mejorado con las mismas reglas. Esa, creemos, es una forma sobria de entender la innovación educativa desde el Tecnológico de Monterrey.

Glosario interactivo · Arquitectura de evidencia situada

Glosario para acompañar la lectura

Conceptos clave de la arquitectura de evidencia

Abre este recurso y explora los términos esenciales del artículo. Cada concepto se despliega con un clic.

Arquitectura de evidencia situada +
Es el constructo central del artículo. Describe una forma de diseñar investigación e innovación en la que primero se define qué se quiere inferir, en qué situación puede observarse y qué evidencia permitiría sostener esa inferencia. No es un instrumento aislado, sino una lógica de trabajo que conecta contexto, tareas, datos, interpretación y decisión.
Evidencia +
No equivale simplemente a “tener datos”. En el texto, la evidencia surge cuando los datos han sido recogidos mediante un diseño capaz de sostener una inferencia. La pregunta clave es: ¿qué observación permite afirmar algo defendible sobre una competencia, una experiencia o una decisión?
Unidad de observación +
Es aquello que se decide observar para comprender un fenómeno. El artículo propone desplazarla desde el producto final o la percepción hacia el proceso: decisiones, argumentos, revisiones, deliberaciones, comportamientos o experiencias mientras ocurren.
Evidence-Centered Design (ECD) +
Enfoque de diseño de evaluación que organiza tres elementos: modelo de competencia (qué se quiere inferir), modelo de tareas (en qué situaciones puede manifestarse) y modelo de evidencia (qué observaciones apoyarían la inferencia). El artículo lo utiliza como base metodológica.
Modelo de competencia +
Explicita qué capacidad, desempeño o juicio se quiere comprender. Funciona como punto de partida para evitar recoger datos sin una pregunta clara de inferencia.
Modelo de tareas +
Define las situaciones, retos, dilemas o experiencias en las que una competencia o forma de razonamiento podría hacerse observable.
Modelo de evidencia +
Especifica qué conductas, decisiones, trazas o productos cuentan como evidencia y cómo se conectan con la inferencia que se desea sostener.
Living Lab +
En el artículo, un living lab es una plataforma de investigación, desarrollo e innovación aplicada que trabaja con problemas auténticos en contextos reales, integra actores y capacidades diversas, recoge evidencia y transforma lo aprendido en soluciones transferibles.
Arquitectura de articulación +
Expresa una función esencial del IFE Living Lab: conectar elementos que suelen operar por separado —problemas, investigadores, usuarios, tecnología, datos, metodología y decisiones— para que funcionen como un sistema coherente.
Innovación educativa basada en evidencia +
Innovación que no se limita a introducir una tecnología o una actividad novedosa. Implica diseñar, probar, observar, interpretar y decidir con base en evidencia, además de reconocer los límites de lo que todavía no puede afirmarse.
Transferencia +
Proceso mediante el cual un hallazgo deja de permanecer dentro del proyecto que lo originó y se convierte en metodología, protocolo, instrumento, servicio, ruta de formación o capacidad institucional que otros pueden utilizar.
Analítica de aprendizaje multimodal +
Integración de múltiples fuentes de datos para comprender procesos de aprendizaje o experiencia. El artículo menciona, entre otras, señales fisiológicas y conductuales, interacción digital, audio, video, rastreo ocular y EEG.
Triangulación de evidencia +
Consiste en interpretar un fenómeno mediante la convergencia de distintas fuentes de evidencia. En el artículo evita depender de una sola medida y fortalece la trazabilidad de las inferencias.
Agencia humana +
Capacidad de las personas para decidir, argumentar, interpretar y asumir responsabilidad sobre sus decisiones. El artículo la protege especialmente en contextos donde interviene inteligencia artificial.
IA acotada +
Uso de inteligencia artificial con funciones explícitamente delimitadas. Según el proyecto, la IA puede coordinar, analizar patrones o procesar información, pero la responsabilidad de interpretar y decidir permanece en las personas.
Validez +
Se refiere a la calidad de la inferencia que se realiza a partir de la evidencia. El artículo insiste en que más datos no significan automáticamente mejor evidencia; lo importante es que la observación permita sostener la conclusión que se pretende.
Evaluación auténtica +
Evaluación vinculada con situaciones significativas y cercanas a prácticas reales. El artículo amplía esta idea al enfatizar no solo la autenticidad de la tarea, sino también la autenticidad de los procesos en los que las personas participan.
Situación auténtica +
Escenario diseñado para representar tensiones, decisiones o desafíos propios de contextos reales. Permite que el desempeño observado tenga mayor sentido y relevancia.
Decisión observable +
Elección o acción que puede registrarse junto con su contexto, argumentos y consecuencias. Es una pieza clave para estudiar cómo una persona o un equipo razona frente a un problema.
Deliberación colaborativa +
Proceso mediante el cual varias personas discuten, revisan y negocian una decisión. En proyectos como Living Cards, esta deliberación se convierte en parte de la evidencia del aprendizaje.
Trazas conductuales +
Registros de acciones, elecciones, secuencias de comportamiento o interacciones que permiten reconstruir cómo se desarrolló un proceso, no solo cuál fue su resultado final.
Situated Decision Architecture (SDA) +
Arquitectura presentada en el artículo para hacer visibles decisiones y razonamientos en situaciones auténticas. Integra elicitación de decisiones, deliberación colaborativa, límites explícitos para la IA y reconstrucción de trazas conductuales.
Living Cards +
Primera implementación de la Situated Decision Architecture. Es una experiencia analógico-digital en la que los participantes responden a escenarios auténticos, deliberan en equipo y hacen visibles sus decisiones mediante materiales físicos y digitales.
TP-AISA +
AI-Assisted Teaching Practice Assessment. Sistema que analiza clases grabadas mediante IA multimodal y genera retroalimentación formativa basada en criterios observables, con triangulación humana y límites explícitos sobre lo que puede inferirse.
XR-Biometrics +
Proyecto que integra realidad extendida, biosensores, analítica multimodal e IA para estudiar dimensiones de la experiencia inmersiva mientras ocurre y convertir señales complejas en indicadores interpretables.
SkillTrace +
Metodología híbrida para estudiar y desarrollar juicio profesional mediante decisiones auténticas. Combina co-diseño, simulación colaborativa, juego serio, Evidence-Centered Design y analítica conductual.
Juicio profesional +
Capacidad de tomar decisiones razonadas en situaciones complejas que requieren integrar dimensiones técnicas, éticas y organizacionales bajo incertidumbre.
Journey DI en Clave IA +
Implementación de un modelo de co-diseño institucional para que equipos educativos creen, prueben y hagan evolucionar su propio marco de diseño instruccional con apoyo de IA y validación entre pares.
Co-diseño institucional +
Proceso en el que una institución construye colectivamente sus propias metodologías o marcos, en lugar de limitarse a adoptar soluciones diseñadas externamente. Busca transformar aprendizaje individual en capacidad institucional.
Capacidad institucional +
Conocimiento, procedimientos, instrumentos y formas de coordinación que permanecen disponibles para una organización después de finalizar un proyecto concreto.
Activo institucional +
Resultado reutilizable que queda disponible para nuevos proyectos: protocolos, instrumentos, datos, publicaciones, metodologías o redes de confianza. Permite que el aprendizaje se acumule en lugar de dispersarse.
Escalabilidad +
Posibilidad de que una metodología o solución pueda ampliarse, adaptarse o aplicarse en nuevos contextos sin depender exclusivamente del proyecto original.
Transferibilidad +
Grado en que una lógica, metodología o arquitectura puede adaptarse a otros sectores, disciplinas, instituciones o modalidades conservando su núcleo metodológico.
Evidencia longitudinal +
Evidencia recogida a lo largo del tiempo para examinar cambios sostenidos, desarrollo o efectos posteriores. El artículo la identifica como una de las etapas pendientes de validación en varios proyectos.
Replicación +
Aplicación de una metodología o estudio por otros equipos o en otros contextos para comprobar qué elementos se mantienen, cuáles cambian y hasta dónde pueden sostenerse sus resultados.
Gobernanza de datos +
Conjunto de criterios y responsabilidades para gestionar datos de forma ética y trazable. En el artículo aparece vinculada con consentimiento, supervisión humana y uso responsable de datos y sistemas de IA.
Este glosario sintetiza términos tal como funcionan dentro del artículo. No pretende reemplazar las definiciones completas ni la discusión metodológica del texto original.
Referencias
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Dawson, P., Bearman, M., Dollinger, M., & Boud, D. (2024). Validity matters more than cheating. Assessment & Evaluation in Higher Education, 49(7), 1005-1016.
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